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MIEDO AL COMPROMISO (Parte 3) Adicción al amor y a la evitación


La Persona Adicta necesita aprender:

- Autocontrol: aun necesitando ser capaz de luchar con la urgencia y alejarse del placer momentáneo para disfrutar una satisfacción mayor, liberarse de la esclavitud, independizarse de lo que no le conviene. El deseo no es malo, malo es el apego y que sea imprescindible. Tener deseo no es estar apegado. Cuando no se puede dejar de tener lo deseado (sexo, amor, adulación, admiración) no está bajo nuestro control y se torna una adicción. Apegado es un adicto, que no preparado para la pérdida, que no entiende la vida sin su fuente de seguridad o placer. Detrás de todo apego está el miedo y si hay miedo cuando te quedas solo, estas apegado a quien te haga compañía.


Ser desapegado no es ser indiferente ni es amor, es sólo una manera sana de relacionarse con independencia, sin posesividad, celos, sin adicción, siendo capaz de controlar el temor al abandono.

No destruye la propia identidad en nombre del amor, no promociona el egoísmo, la frialdad ni busca sustituto afectivo.

No podemos vivir sin afecto, pero sí podemos amar sin esclavizarnos.

Una cosa es un lazo afectivo y otra ahorcarse. El desapego es amar sin miedo a estar solo o que nos abandonen o engañen.

Tipos de apegos: placer y comodidad se mezclan creando una droga de alta adicción que se parece al bienestar, la tranquilidad, la diversión que engrandece el ego y produce:


- Apego a la seguridad/protección: No capaz de hacerse cargo de uno, necesita alguien que se haga responsable de ellos, obteniendo seguridad para enfrentar la realidad, percibida como amenazante. Originado en sobreprotección de padres en niñez. Busca supervivencia, estar a salvo, no amor.


- Apego a la estabilidad: el miedo al abandono hace preferir un mal matrimonio que una buena separación, siendo el objetivo mantener la unión a cualquier costo. Busca que el otro no lo abandone y esta dispuesto a pasar por alto infidelidad o mal trato.


- Apego a mimo, arrumacos, afecto: dependiente con baja autoestima con objeto de sentirse amado. Prefiere separación con amor a matrimonio sin afecto. Pendiente de cuanto cariño le prodigan para verificar si es digno de ser amado. Ocurre cuando no se quiere a si, el miedo a no ser amado es transformado en necesidad de ser amado, necesitan sentirse deseados sexualmente, enfatizan cuidado personal y estético.

- Apego a admiración: una de las mayores causas de infidelidad es la búsqueda de admiración. Pareja formada por narcisista y maltratador, primero adula y aprecia cualidades de la mujer atándola, luego la desprecia o daña con agresión. Proceso continua donde el se arrepiente para volver a admirarla y adular su ego, continuando la rueda de maltrato.


- Apego a bienestar: 4 formas de bienestar:


1- Apego sexual: fascinante para unos angustiante para otros.

2- Apego a mimos: hipersensibilidad a arrumacos, catarata de reacciones placenteras, químicas, difícil no quedar atrapados por besos, abrazos, sonrisa y afecto.


3- Apego al compañerismo: enganche en coincidencia de gusto, inclinación. No es fácil ser compañero, confidente, cómplice de la pareja, si ocurre la unión adquiere solidez notable, el intento de separarse no suele prosperar.


4- Apego a convivencia tranquila en paz

¿Qué es una persona Adicta al amor?

Alguien que depende y está enredado con otro, compulsivamente centrado en cuidar de otro, codependientes.

En lugar de desarrollar intimidad madura buscan fundirse, permanecer conectados con intensidad emocional que mantiene el vínculo. Es una enfermedad e inmadurez causada por un trauma infantil, que incapacita para tener una relación saludable con uno (protegernos, amarnos, compartir). Tiene una gran dificultad para ser maduro, responsable, independiente en lo emocional y material. Siente que por si no podría con la vida, tratan de controlar diciendo cómo tienen que ser para complacer, o permiten que otro los controle, pero este control provoca respuestas negativas en otro. Si quien controla termina sintiendo su abandono y controlado se agobio, brotan sentimientos de cólera como modo de liberarse del abuso.

La salida del enredo emocional no pasa por dejarse atrapar por estos sentimientos negativos (rabia, reproche, abandono, escapismo) sino desengancharse de la adicción:

- Reconociéndola con firme actitud de realizar cambios

- Estar dispuesto a sufrir abstinencia de quien dependemos para sanar esa relación o hacer otra alternativa.

Nuestra capacidad para afrontar la realidad está relacionada con la capacidad para tener una sana relación con nosotros.

Vivir a partir de esa sana relación permite afrontar la realidad de quienes somos, quienes son los otros, cual es nuestra situación actual y el núcleo de recuperación de la codependencia.


Ciclo emocional del adicto al amor:


1- El adicto conoce alguien atractivo que parece valérselas con sus cosas y valor (pero la apariencia tapa que también es carenciado afectivo). El amor a primera vista o flechazo se da en la química entre dos personas adictas al amor, las fantasías se disparan, cree haber encontrado el caballero de brillante armadura o la súper mujer de sentimientos amorosos. Ninguno ve en realidad al otro, sino una imagen creada desde niños (adicción romántica-excitación al creer haber conseguido al ser de sus sueños que alivió el dolor por no ser querido y se siente valorado y lleno)

2- El adicto se da cuenta que el otro no es tan maravilloso como creía, gran decepción y siente la vieja compulsión de enredar a otro en busca de intensidad emocional, discusión, reproches, escenas dramáticas que agudizan obsesión por controlar, saber donde está en todo momento, ponerse histérico al verse abandonado, controlar indirectamente, ponerse seductor, organiza viajes o relaciones extramatrimoniales. La relación se hace tóxica, comportamiento ofensivo que agota y termina por hacer fracasar la relación. Comportamiento exagerado, agobiante, entonces adicto a la evitación agudiza respuesta de huida, alejándose rápidamente, da señal de distanciarse del adicto al amor. Es cuando el adicto se da cuenta que hay algo o alguien mas importante para el otro que la relación, la fantasía se transforma en pesadilla, acude a su mente imagen de la persona que lo abandonó o maltrató en su infancia.

3- Finalmente el adicto acepta la realidad que está abandonado de nuevo, entrando en un periodo en que prescinde que el otro lo rescate (periodo de abstinencia) intenso hasta recuperación. Muchos regresan a mecanismos de negación al sentirse desbordados por dolor, pero otros si continúan con abstención entran en una fase de obsesión, para conseguir que adicto a la evitación regrese, o desquitarse con planes de acción, se siente maltratado por su pareja, se muestra abusivo, ve todo lo que hace el otro con luz negativa, se obsesiona con revancha pero no ve su comportamiento ofensivo.

El adicto al amor presta demasiada atención al otro de manera obsesiva, sus expectativas respecto al otro son irreales e idealizan. Con tanta atención puesta en el exterior olvidan su propia necesidad o valorarse a si mismos, descuidándose. Trae de la infancia una experiencia de abandono en que no sintieron suficiente intimidad, no saben como ser ellos mismos íntimos, buscan llenar ese hueco, se aferran a un ser que consideran más poderoso, del cual dependen por temor a ser abandonados. Pero nadie puede satisfacer ese deseo insaciable, empiezan a sentirse mal hasta que su dolor les hace darse cuenta que son incapaces de vivir sin su pareja o con ella.

Se sienten atraídos hacia adictos a la evitación, que evitan compromiso, intimidad saludable o centran su atención en adicciones exteriores (se ocupan de cosas pero su rabia los convierte en controladores abusivos). No pueden irse porque sienten el abandono, pero tampoco quedarse y sentirse bien, porque así no son rescatados sino que son cuidadores, pero lo que esperan, de esta relación de dependencia con alguien más poderoso, es ser cuidados. Inmersa en esta relación su autoestima disminuye.

El adicto al amor y a la evitación se sienten mutuamente atraídos (¿quien mejor que un evitativo puede hacer sentir abandonado?) Busca a alguien similar a progenitor con que estaba enredado en la infancia, del que no obtuvo amor que necesitaba, con la inocente pretensión de conquistar esta vez su cariño, aprobación y no su abandono o maltrato. El temor al abandono del adicto al amor atrae adicto a la evitación. Ambos tienen los mismos temores: intimidad y abandono.

Que los padres atiendan emocionalmente a sus hijos es el flujo apropiado de energía. Pero cuando la experiencia es contraria, en donde el hijo alimenta emocionalmente al padre, es una relación de enredo. A esos niños enredados, en la trampa se los agobia, son usados por la necesidad de mamá o papá de tener compañía, atención y amor, esos niños envueltos en relaciones enredadas se convierten en adictos a la evitación. El adicto al amor no usa este modo aliviador por que fue abandonado, dejado solo. En el proceso de ser usado por quienes debieron atenderlo el adicto a la evitación se vio abandonado, mientras se ocupaba de cuidar a sus padres no había quien se ocupara de cuidarlo a él.

Características del adicto a la evitación:

 

- Se evaden, crean intensidad en otras actividades fuera de la relación (adicciones). Evitan ser conocidos en la relación para protegerse de la absorción o el control de la otra persona.


- Evitan contacto íntimo con su pareja, usan técnicas de distanciamiento, temen intimidad porque están convencidos que se aprovechan de ellos y se verían absorbidos y controlados por ella.


- Fueron absorbidos, controlados por la necesidad del otro, no desean pasar de nuevo por esa experiencia de la niñez, que ahora lleva a sentir que mayor intimidad trae mayor sufrimiento. Se basan en la experiencia con personas que lo cuidaron de niños, como parejas adictas al amor. El adicto a la evitación teme verse abandonado, no tuvo en la niñez otro ser que aliviara su dolor, teme al vacío y al abandono porque no aprendió que una relación puede aliviar una experiencia de abandono. La intensidad en las relaciones la percibe como agobiante, evita intimidad poniendo atención en distracciones, cosas ajenas a la relación así no está disponible, lo que hace es abandonar al adicto al amor.


- No experimenta sensación de energía o vitalidad dentro de su pareja porque la mantiene a baja intensidad. Esta sensación hace intensificar su sensación de abandono. Busca fuera por esa falta de intensidad que él provoca. Evita ser conocido por el otro por temor a ser usado, controlado, manipulado como fue en su infancia. Se reserva información o descubrirse por completo, llegando a falsificar o manipular información, cosa que le hace parecer poco transparente, tramposo, evitador y levanta muro que obstaculiza relación.

 Muros de:


- Cólera, temor, emoción fuerte para mantener distancia.

- Silencio o hablar lo mínimo para no mostrar sus emociones.

- Amabilidad para retener información sobre dificultades en relación.


¿Qué impide al evitador marcharse y convertirse en un ermitaño aislado?

El temor al abandono unido a la adoración y admiración que recibe del adicto al amor que le hace sentir a salvo y deseado. Necesita mantenerse en la relación, sentirse conectado de forma protegida por el miedo que tiene a ser controlado o absorbido por el otro, intenta mantener el control con sus alejamientos, el poder de decisión y el dinero. Necesidad de mantener el control para no resultar invadido. Trabaja duro para tener supremacía económica, evita discusión para no afrontar la lógica de las cosas y usa el poder físico o el maltrato.

Ciclo emocional de la persona adicta a la evitación:

- Es atraído por la necesidad y vulnerabilidad del adicto al amor, se conecta con el adicto al amor por seducción, animado con su adulación, pero también se siente absorbido o controlado por la necesidad del otro. Abandona la relación para aliviar el temor a ser absorbido. Pero ante el temor a ser abandonado o por culpa regresa a la relación o encuentra nueva pareja.

Fase de recuperación:

Proceso en donde ambos miembros participan, pero si uno solo lo realiza tendrá beneficios para el otro.

 Reconocerse como adicto emocional no es agradable, surge dolor de pérdida o prescindir de la conexión

- Distanciarse, periodo de abstinencia: desengancharse emocionalmente hasta recuperar independencia. El adicto a la evitación necesita desengancharse de arranques de intensidad que surgen en su pareja cuando no está ausente, evadido en sus adicciones. No significa separarse o eliminar contacto, tienen que eliminar contacto que conduzca a enfrentamiento, intensidad, sentimiento doloroso, críticas, bombas de intensidad emocional o resolución de grandes problemas. Usar amabilidad. Tratarse de forma agradable, dedicarse a sus propios asuntos y proceso, no criticar ni tratar de mejorar el camino del otro. Si el otro miembro reanuda hostilidades, no responder directamente. No discutir sobre nada irritante. Bájese, ocúpese de sus asuntos, deje de mirar al otro. Evite intensidad emocional como cólera, seducción, olvidos, silencios, haciéndose la victima, desvalido, protector, lanzando cebo que puede enganchar al otro en discusión. Observe lo que sucede al otro para entender como el otro también está inmerso en esta adicción. Obsérvese a si y su necesidad de volver a conectar mediante apasionamiento y necesidad de responder a ataques o ironías. No responda a ningún bombardeo emocional.

 

Autor: Counselor Alejandra Alonso

Categoría: Psicología | Vistas: 2034 | Agregado por: CRoWLeY | Valoración: 0.0/0
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