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Tus emociones se reflejan en tu mascota

¿Tienes un perro alocado, mordedor y travieso? ¿Tienes un gato huraño o agresivo? Entonces, así eres o así te sientes tú.

Tus emociones afectan el comportamiento de tu mascota e incluso determinan sus enfermedades. Los animales que conviven contigo día a día, reflejan y representan lo que tú eres, cómo te sientes y hasta lo que te niegas a aceptar de ti. Y todo sería más fácil si en tu casa únicamente vivieras tú con tu mascota, pero cuando en el hogar hay más personas, la mascota carga con las personalidades y emociones de todos los miembros habitantes.

Cuando uno observa a un perro tranquilo, educado, juguetón y amable, es fácil determinar que vive en un lugar con paz, con tranquilidad y en coherencia.

Cuando uno observa a un gatito que se deja acariciar, que juega, que corre y se divierte, es fácil determinar que vive en un hogar con amor y alegría, donde lo dejan ser y le ponen límites.

Pero, ¿qué sucede cuando vemos por la calle a un perro ladrador, que muerde todo, que es agresivo, que va tirando y arrastrando a su dueño con una correa que se está rompiendo y, además, es amenazador?
Determinamos que vive en un hogar caótico, donde no hay respeto, ni paz, ni tranquilidad. O tú como dueño de la mascota eres así, o convives con alguien así y no te has defendido.

Pero esto no es todo, los animales, nuestras mascotas, también reflejan nuestras emociones con enfermedades. Si bien hay virus y bacterias que pueden afectarlos en el medio ambiente, una bajada de defensas o una imposibilidad para hacerle frente a algo o a alguien puede enfermar a tu mascota.

Un perro que vomita, es el resultado de algo que su dueño no digirió emocionalmente. Si un perro o un gato presentan cáncer, es por un conflicto emocionalmente muy fuerte de su dueño.

La Biodescodificación Veterinaria también existe y funciona igual que en un humano, con la única diferencia de que no hay un árbol genealógico. Se limita a analizar las emociones del dueño del animal.

¿Es un perro que ladra por todo? A quién le ladras en tu vida.

¿Es un gatito miedoso? A quién le tienes miedo tú.

Y me limito a perros y gatos porque, en general, son las mascotas más comunes en cualquier hogar.

Entonces, pensando que los animales son un espejo de tu vida, del ambiente en tu casa y de las emociones de todos los miembros, analiza a fondo qué tienen que cambiar todos en el hogar, para disfrutar de la compañía de una mascota sana y feliz, porque independientemente de los métodos de educación o comportamientos animales comunes, hay un factor sumamente importante al que tenemos que prestar una cierta atención: Nuestro estado emocional interno.

Las mascotas captan nuestra energía y estado de ánimo en un instante, son como esponjas. No es casualidad que estos animales, tras una cuidadosa selección, se utilicen para terapias. Si observamos con un poco más de atención el comportamiento de nuestra mascota, nos podremos dar cuenta de que muchas veces su estado de ánimo coincide con el nuestro.

Por ejemplo:

¿Os habéis fijado que en los momentos en que nosotros estamos tristes y apagados, nuestra mascota deja de saltar y jugar y se acercan como ofreciendo apoyo?

¿Habéis conocido a mujeres embarazadas cuyos perros las acompañan y protegen más que de costumbre?

¿Os habéis dado cuenta de que si nosotros estamos enfadados o histéricos nuestra mascota se pierde en algún lugar de la casa y no nos molesta?

Las mascotas perciben lo que nos pasa por dentro, y de igual forma, sufren si uno les grita, golpea o abandona. Son felices comiendo algo mientras nosotros comemos también. Nos extrañan cuando los dejamos solos o cuando no queremos jugar con ellos o abrazarlos. Necesitan oír nuestra voz, sentir nuestro cariño y reconocimiento, escuchar que les ponemos límites.

Son como niños, y de igual forma, se afectan física o emocionalmente con nuestras actitudes, acciones y emociones. Así que, antes de echar la culpa a nuestro perro por haber mordido el zapato o a nuestro gato por haber hecho trizas el rollo de papel higiénico, analicemos qué emoción o emociones estamos viviendo nosotros y no hemos sabido liberar, porque es lo que nuestra mascota está percibiendo.

Preguntémonos a quién queremos "morder" o a quién queremos "hacer trizas", e incluso, quién nos muerde a nosotros o quién está haciéndonos la vida de cuadritos a nosotros y ante qué situaciones nosotros nos sentimos débiles o agredidos.

Lo mismo si la mascota se orina en todos lados, si muerde, si ladra todo el tiempo y a todos, si destroza cosas, si duerme todo el día, si no come, si no bebe agua, si no cuida a sus cachorros, si se enferma continuamente... ¡Todo!

Porque, finalmente, nosotros somos los responsables emocionales.

Fuente: Akasha Sanación Integral

Fotografía de Zona Positiva. Modelos: Alberto y Dana

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