Transformarse es trascender la formación que has recibido, ya sea de la familia, la escuela, la sociedad y los maestros espirituales.
Trascender no implica rechazar, desechar, descartar ni mucho menos excluir lo que nos haya formado hasta el momento.
Por el contrario, trascender la formación recibida es el elevar lo tomado hasta el momento para hacer un vuelo propio, donde las creencias queden como elecciones de algo de quien los inculcó en nosotros en su buena conciencia y con su amor, pero que hoy, para uno ya es obsoleto.
La oruga no sabe que es mariposa hasta que es capaz de trascender su propio ser.
Fuente: ZENIT Bio-constelaciones (facebook) |